Multimasking: Todo lo que debes saber

Quizá tengas una buena rutina de limpieza y cuidado facial pero nunca te hayas parado a pensar que también existe una técnica eficaz que se llama multimasking. Por eso, caos a hablarte sobre el multimasking: todo lo que debes saber. Cuando hablamos del multimasking estamos haciendo referencia al uso de diferentes mascarillas faciales para que […]

Quizá tengas una buena rutina de limpieza y cuidado facial pero nunca te hayas parado a pensar que también existe una técnica eficaz que se llama multimasking. Por eso, caos a hablarte sobre el multimasking: todo lo que debes saber.

Cuando hablamos del multimasking estamos haciendo referencia al uso de diferentes mascarillas faciales para que así puedas tratar de manera específica las diferentes partes del rostro. ¿Sabes por qué esto es importante?

Porque tu rostro es único y está dividido en diferentes partes o zonas y cada una de ellas necesita un cuidado diferente. Esta técnica es por tanto, una forma especializada y personalizada de atender las necesidades de cada zona de tu cara.

Lo que importa es hacerlo al mismo tiempo y así, mejorar la salud y el aspecto de tu piel facial. Estarás hidratando, purificando y ofreciendo todos los cuidados que necesitas. No pienses que te va a llevar mucho tiempo, porque es más fácil de lo que te imaginas.

El multimasking está pensado para tratar todo tipo de pieles. Aunque eso sí, antes de comenzar es fundamental que hagas una reflexión y sepas qué tipo dérmico tienes. Ya que no será lo mismo el uso de esta técnica para una persona con la piel normal, que mixta o grasa.

Teniendo esto en cuenta podrás aprovechar todas las propiedades de las diferentes mascarillas exactamente cómo lo necesitas en cada zona de tu cara. Por eso, vamos a explicarte todo lo que tienes que saber sobre esta técnica y que lo puedas aplicar de manera efectiva en tu rostro.

Multimasking y la combinación de mascarillas

El multimasking es el arte de combinar las mascarillas para obtener un cutis bien cuidado de manera personalizada. Te ahorrarás tiempo y sabrás cómo cuidar tu rostro en un momento y con resultados excelentes.

El secreto es escoger las mascarillas que necesitas para cada zona de tu rostro. Tendrás un cuidado que se adapte a tus necesidades personales. Podrás poner más hidratación en las zonas más secas, matificar las más grasas, acabar con los granitos en alguna zona concreto, etc.

Imagina que te echas crema hidratante en todo el rostro, también en esas zonas donde sueles tener más sebo… No tiene mucha lógica porque acabarías por tener más sebo del necesario. Las cremas hidratantes es mejor aplicarlas en las zonas más secas.

Cómo y cuando realizar el multimasking

Quizá estés pensando que el multimasking es buena idea hacerlo todos los días, pero nada más lejos de la realidad. Las mascarillas se deben aplicar dos veces por semana, y los días en los que no te hayas exfoliado el rostro.

Siguiendo esta lógica, el multimasking debes hacerlo igual que cuando te aplicas las mascarillas. No debes hacerlo todos los días, como mucho dos veces en semana. Ten en cuenta tus necesidades dérmicas, ya que en ocasiones con una sola vez es más que suficiente.

Cuando sepas qué tipo de rostro tienes, deberás dividir mentalmente las zonas y así poder escoger la mascarilla que mejor funcione en cada una de las partes. Así, podrás tener un aspecto dérmico fantástico.

Siempre que vayas a aplicar la mascarilla deberás hacerlo con el rostro bien limpio y seco. Nunca apliques las mascarillas en el contorno de ojos o de labios. Para extender las sustancias, puedes hacerlo con una brocha o con tus dedos.

Pero tanto si es con brocha o con tus dedos, es necesario que entre mascarilla o mascarilla limpies bien las manos o la brocha para extender la otra mascarilla. Los dedos suele ser la opción más fácil para extender las mascarillas.

Después, tendrás que fijarte en el tiempo que necesitan las mascarillas para hacer efecto. Lo normal es esperar unos 10 minutos antes de aclarar con abundante agua tibia.

Aunque debes mirar el prospecto de cada producto para asegurarte del tiempo que debes esperar.

Después de aplicarte el multimasking, puedes seguir con tus cuidados faciales habituales. Eso sí, no lo hagas dos veces durante el día como el uso de cremas, contornos o sérums… Si lo haces escoge o por la mañana o por la noche.

Técnicas que debes conocer según tu tipo de piel

Como ya sabes, el multimasking es apto para cualquier tipo dérmico, ya que lo adaptas a tus necesidades. Aunque hay algunos aspectos que debes tener muy presente dependiendo de cuáles sean las características que presente tu rostro. No pierdas detalle.

Zonas grasas: con acné y poros abiertos

Normalmente es la zona T la que da más problemas de este tipo (frente, nariz y barbilla). Es donde se acumula más sebo y se debe tener en cuenta para tratar. En estos casos lo ideal es usar en esta zona mascarillas de carbón o purificantes.

Zonas secas

Las zonas secas también suelen estar presentes en muchos rostros, suele aparecer en mejillas, sienes o aletas de nariz. En estas zonas es mejor optar por mascarillas hidratantes y nutritivas.

Zonas cansadas

Es habitual que tengas algunas zonas agotadas en tu rostro y que se hacen visibles por el cansancio que llevas acumulado. Normalmente puede aparecer en el contorno de ojos. Aunque las mascarillas no se deben aplicar en esta zona, existen algunos parches que van bien para aplicar en el contorno de ojos.

Suelen llevar geles reparadores que refrescan y calman la zona. Cuando lo aplicas el tiempo estipulado te darás cuenta como volverás a tener una mirada más vital.

Puedes combinarlo con mascarillas revitalizantes para dar a tu piel un aspecto con más energía y que puedas tener un aspecto descansado.

Zonas con arrugas o tirantes

Si en tu rostro tienes zonas claras con arrugas o tiranteces, entonces no puedes dudar, en estas zonas necesitarás usar mascarillas que sean reafirmantes. Las que te ayuden a aumentar la producción natural de colágeno y elastina serán las mejores opciones.

Tipos de mascarillas

Aunque más arriba te acabamos de comentar cuáles son las mascarillas que mejor te pueden ir dependiendo de tus necesidades y zonas faciales. A continuación vamos a explicarte los tipos que existen para que puedas tener la información recogida y sepas diferenciarlas bien unas de otras. Toma nota:

  • Mascarillas limpiadoras. Son las purificantes y su objetivo es limpiar y purificar el rostro. Limpia y reduce el tamaño de los poros. Suele ser una mascarilla que pueden usar todos los tipos de pieles.
  • Mascarillas iluminadoras. Son las que revitalizan o revitalizantes y van muy bien para cualquier tipo de piel que tenga un aspecto cansado o apagado. Te ayudará a tener una piel con más vitalidad, ¡como si hubieras dormido y descansado 10 horas seguidas cada noche!
  • Mascarillas hidratantes. Son las que hidratan y nutren la piel. Suelen ser ideales para todo tipo de dermis excepto para las micras o grasas porque podrían producir más sebo de la cuenta. Aunque claro, este tipo de dermis también necesitan hidratación y nutrición pero siempre teniendo en cuenta sus características para evitar problemas mayores. Aunque si tienes la piel seca, las mascarillas hidratantes no te pueden faltar.
  • Mascarillas reafrimantes. Cuando se tienen arrugas o flacidez dérmica las mascarillas reafirmantes son la mejor opción. Son ideales para ayudarte a producir de manera natural colágeno y elastina y que tu dermis se rejuvenezca.
  • Mascarillas matificantes. Este tipo de mascarillas son ideales para las pieles mixtas o grasas porque ayudan a regular el sebo del rostro, reduciendo imperfecciones y zonas enrojecidas.

Lee más: Cómo hacer una mascarilla facial casera

Qué no debes olvidar

Antes de acabar, queremos explicarte algunos consejos que debes tener en cuenta para sacar el máximo partido a esta técnica y que cuando lleves un poco de tiempo utilizándola, te des cuenta de que es lo mejor que has encontrado para un cuidado exhaustivo de tu rostro. Atento/a.

Para tener una sensación de frescor cada vez que te apliques las mascarillas y para que sus propiedades se conserven mejor, guarda estos cosméticos en la nevera.

Así el efecto frío te hará sentir gran bienestar cada vez que quieras usar las mascarillas. Aunque antes de hacerlo, tienes que leer el envase por si en una mascarilla en concreto no fuese recomendable.

Nunca mezcles las mascarillas, es decir, no las combines para crear una sustancia con varias mascarillas.

Perderían efectividad y además no te servirían de nada. Cada mascarilla tiene una función en concreto y por lo tanto, cada una deberá ir a una zona diferente de tu rostro.

Lo ideal es utilizar una mascarilla para la zona T y otra para los pómulos. Aunque la combinación dependerá de tus necesidades dérmicas.

Tampoco puedes olvidar que esta técnica no es única en tus rutinas. Tú debes seguir tus rutinas de limpieza y cuidado facial diarias, y el multimasking es simplemente un complemento de cuidado que debes aplicar solo dos veces por semana.

Es fundamental que seas constante en tus rutinas porque en caso de no hacerlo, no conseguirás buenos resultados en tu rostro… aunque te apliques el multimasking dos veces por semana.

Después de leer este artículo ya tienes más información sobre el multimasking: Todo lo que debes saber. Gracias a esta información tienes las herramientas necesarias para disfrutar de un rostro rejuvenecido y bien cuidado. Si nunca antes lo habías hecho, ha llegado el momento de probar y disfrutar esta técnica, ¡no te arrepentirás!

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