Mi hijo tiene migrañas ¿qué puedo hacer?

Alrededor de un 5% a un 10% de niños durante la pandemia sufrieron migrañas según la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE). Esta patología aunque es más común en adultos, muchos niños sufren de dolores de cabeza puntuales e intensos, que son síntomas de migraña. A continuación, te contamos algunos signos o causas de […]

Alrededor de un 5% a un 10% de niños durante la pandemia sufrieron migrañas según la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE).

Esta patología aunque es más común en adultos, muchos niños sufren de dolores de cabeza puntuales e intensos, que son síntomas de migraña. A continuación, te contamos algunos signos o causas de las migrañas o dolor de cabeza en niños y cómo sobrellevarlas.

¿Cómo saber cuándo se trata de migrañas?

Uno de los aspectos más importantes para saber qué hacer cuando tu hijo tiene migrañas, es saber identificar si es dolor de cabeza o una migraña.

Si es una migraña, suele incluir pulsaciones a un lado de la cabeza que empeoran la actividad que está realizando el niño. La migraña, además, se expresa con náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz o problemas de visión.

Para conocer con mayor profundidad sobre cómo son las migrañas en niños, tienes que saber que alrededor de un 10% entre 5 y 15 años han tenido alguna vez y un 28% en los adolescentes. Por ese motivo, es importante vigilar el primer ataque antes de los 12 años.

Estos son los principales factores que tienes que conocer si tu hijo tiene migrañas:

  • Antecedentes familiares.
  • Estrés escolar.
  • Falta de sueño.
  • Alimentación.
  • Cambios hormonales.
  • Ruidos fuertes e intensos.
  • Efectos secundarios de algún medicamento.

Cuando se da el caso de migraña en un menor hay que recurrir a analgésicos pediátricos como medicamentos para eliminar el dolor o una reducción de las náuseas o vómitos.

También suele ayudar recurrir a espacios oscuros y silenciosos o a la aplicación de una compresa en la frente o encima de los ojos.

Para la prevención del dolor de cabeza en niños es importante comprender qué sucede y realizar un tratamiento preventivo.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo si tiene migrañas?

La migraña no es la única causa que puede suceder al niño. Cefalea tensional, traumatismos, alteraciones en la visión o enfermedades mentales, son algunas de las opciones.

Prestar atención al niño cuando tiene dolor de cabeza es importante. Este dolor puede responder a un problema físico o emocional, y en algunos casos es determinado por falta de sueño, un uso excesivo de dispositivos móviles o un alto consumo de alimentos o bebidas.

Mantener una rutina saludable y regular ayudará a prevenir o reducir las migrañas.

Si tu hijo tiene migrañas, es recomendable que duerma entre 8 a 10 horas por día. Normalmente, si tiene problemas de sueño, será necesario hacer pruebas de control de ronquidos o trastornos del sueño que podrían estar unidos a las migrañas.

No hay que olvidarse de la alimentación. Se deben evitar alimentos procesados, ya que contienen aditivos, colorantes y edulcorantes artificiales. Los niños tienen que beber mucha agua.

La prevención: el mejor remedio para las migrañas infantiles

Está claro que las migrañas se han convertido en unas de las enfermedades más comunes. Una buena prevención y hábitos saludables pueden paliar efectos a largo plazo.

Es importante tener unas horas establecidas. Comer a horas fijas sin saltarse ninguna comida, seguir una alimentación equilibrada, limitar el uso de bebidas con cafeína y alimentos ricos en grasas.

Por último, para una buena prevención, se tiene que recortar el uso de ordenador, televisión y móvil.

Con todos estos pasos, el niño si sufre de migrañas evitará que su rendimiento en el colegio no se vea afectado.

Para que la prevención sea óptima hay que vigilar los siguientes movimientos en los niños:

  • Despiertan a tu hijo del sueño.
  • Cambian la personalidad de tu hijo.
  • Presentan vómitos persistentes o cambios visuales.
  • Los dolores están acompañados de fiebre y dolor en el cuello.

Un consejo muy útil es llevar un diario de dolores de cabeza. De esta manera podrás ayudar a reconocer los desencadenantes y ver qué terapias resultan mejores. Cuando comience el dolor de cabeza, se tiene que apuntar dónde se localiza el dolor, qué intensidad tiene el dolor, cuánta duración tiene, qué otros síntomas tuvo el menor y si los medicamentos fueron eficaces.

Con un registro de los dolores en tu hijo, conseguirás saber cómo durmió, si los cambios climáticos han sido un agente de cambio en el dolor y qué niveles de ejercicio y estrés tuvo.

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