Varices y hemorroides en el embarazo

Las venas varicosas consisten en vasos sanguíneos hinchados y grandes que encontramos sobre todo en las piernas, aunque también pueden aparecer en prácticamente cualquier parte de la mitad inferior del cuerpo, incluyendo en el recto o incluso en la vulva. De hecho, las hemorroides no son más que venas varicosas que surgen en el área situada alrededor […]

Las venas varicosas consisten en vasos sanguíneos hinchados y grandes que encontramos sobre todo en las piernas, aunque también pueden aparecer en prácticamente cualquier parte de la mitad inferior del cuerpo, incluyendo en el recto o incluso en la vulva. De hecho, las hemorroides no son más que venas varicosas que surgen en el área situada alrededor del recto. Cuando estas venas se hinchan sobre la superficie de la piel surgen esos incómodos bultos de color púrpura, que en ocasiones pueden llegar a crear alarma y preocupación, pero que en realidad no solo son bastante comunes, sino sobre todo inofensivos.

Varices y hemorroides en el embarazo

Se estima que entre un 10 a un 20 por ciento de las mujeres embarazadas tienen venas varicosas y/o hemorroides (o almorranas). Y aunque pueden desarrollarse en cualquier momento durante el embarazo, es cierto que suelen agrandarse y volverse más pronunciadas a medida que la gestación avanza. Por suerte, después del nacimiento del bebé, esas protuberancias tienden a retroceder, siendo más probable que vuelvan a la apariencia que tenían antes del embarazo.

Mientras que se estima que hasta el 50 por ciento de las mujeres desarrollarán hemorroides durante el embarazo.

¿Cuáles son sus causas?

El volumen extra de sangre que se produce normalmente durante el embarazo es esencial para que el cuerpo de la mamá sea capaz también de soportar la existencia de un nuevo cuerpecito en crecimiento en su interior. Sin embargo, este aumento de flujo sanguíneo también ejerce una presión adicional sobre los diferentes vasos sanguíneos, sobre todo en las venas de las piernas, que tienen que trabajar contra la gravedad con el fin de empujar toda esa sangre adicional hacia el corazón.

Si, además, a este aumento del flujo sanguíneo le añadimos el aumento de peso característico -y normal- propio de la gestación, la presión del útero en crecimiento sobre los vasos sanguíneos situados en la pelvis, y los efectos relajantes del incremento en la producción de progesterona, tenemos todas las claves para que las venas se vuelvan varicosas.

Por otro lado, existen una serie de causas relacionadas también con la aparición de las hemorroides o almorranas. No solo ocurren como consecuencia del aumento del volumen sanguíneo, sino por la presión sobre las venas situadas cerca del ano por parte del bebé y el útero en crecimiento, los cambios hormonales y el estreñimiento (un problema bastante común durante el embarazo, que puede deberse a su vez a las fluctuaciones hormonales y al consumo de suplementos de hierro para prevenir o tratar la anemia).

Estreñimiento en el embarazo

¿Qué hacer para tratar y aliviar las venas varicosas?

Existen algunos trucos que pueden ser de cierta ayuda ante la presencia de venas varicosas durante el embarazo. El ejercicio físico es fundamental para prevenir las venas varicosas. No es necesario convertirse en una atleta profesional, basta con moverse un poco. Por ejemplo, puedes salir a caminar todos los días, o hacer algún tipo de ejercicio discreto que ayude a tu cuerpo a aumentar la circulación sanguínea.

También puede ser útil tratar de descansar siempre que puedas y mantener las piernas elevadas cuando estés sentada. Aunque no lo creas, es incluso más útil romper el hábito de sentarse con las piernas cruzadas, y tratar de flexionar los tobillos de vez en cuando.

Cuidar el peso es también imprescindible. Así, aunque es evidente que aumentarás de peso a lo largo del embarazo, lo más aconsejable es aumentar solo lo recomendado por el médico. ¿El motivo? El peso adicional solo terminará por aumentar la demanda de un sistema circulatorio ya de por sí sobrecargado.

Cómo aliviar las hemorroides en el embarazo

¿Y en el caso de tener hemorroides?

Si además de tener las venas varicosas también tienes hemorroidesalmorranas, existen algunos consejos naturales útiles que pueden serte de gran utilidad a la hora de aliviar las molestias relacionadas. Por ejemplo, puedes:

  • Utilizar toallitas o almohadillas que contengan hamamelis, una planta con gran capacidad antiinflamatoria y calmante.
  • Utilizar toallitas suaves cada vez que utilices el inodoro.
  • Los baños de asiento o sumergirte en agua tibia durante 10 minutos varias veces al día.
  • Mantener una bolsa de hielo en la zona dolorida durante algunos minutos varias veces al día.
  • Evitar estar durante demasiado tiempo sentada, y moverte con cierta frecuencia. De esta forma evitarás ejercer una presión adicional sobre el ano.

Por otro lado, también es sumamente recomendable beber mucha agua y comer alimentos con alto contenido en fibra, lo que ayudará a mantener las heces blandas, y a evitar molestias dolorosas e incómodas al ir al baño.

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