Síndrome de las piernas inquietas en el embarazo

El embarazo es maravilloso, de eso prácticamente no hay dudas. Sin embargo, a pesar de ser una etapa única que solo vivirás una, dos o tres veces en la vida, no está exenta de riesgos, complicaciones y problemas. A las náuseas matutinas que posiblemente habrás podido sentir al comienzo del embarazo (sobre todo el primer […]

El embarazo es maravilloso, de eso prácticamente no hay dudas. Sin embargo, a pesar de ser una etapa única que solo vivirás una, dos o tres veces en la vida, no está exenta de riesgos, complicaciones y problemas. A las náuseas matutinas que posiblemente habrás podido sentir al comienzo del embarazo (sobre todo el primer trimestre), se le une algunas molestias o incomodidades que pueden aparecer en algún momento de la gestación, en especial un poco más adelante. Es el caso del síndrome de piernas inquietas, muy habitual en el embarazo, ya que se estima que entre un 20 a un 27 por ciento de las mujeres embarazadas lo sufre. Sufrirlo puede causar sensaciones ciertamente desagradables en las piernas, así como tener una necesidad incontrolable de moverlas continuamente, lo que puede afectar gravemente a la calidad del sueño (interfiriendo en él negativamente). ¿Por qué se produce, cuáles son sus causas y qué puedes hacer para aliviarlo?.

Síndrome de las piernas inquietas en el embarazo

Quizá pueda ser posible que conozcas algunas de las molestias o problemas más comunes -o populares- del embarazo: acidez de estómago, náuseas matutinas, insomnio, vómitos, la necesidad urgente de ir al baño cada dos o tres horas… Sin embargo, a esta lista también debes sumarle otra que suele afectar a más embarazadas de lo que en realidad puede pensarse en un primer momento: el conocido como síndrome de las piernas inquietas.

Efectivamente, se trata de un problema que no debe confundirse con los calambres en las piernas, el cual -dicho sea de paso- también se convierte en una molestia igualmente común en la gestación.

En el caso particular del síndrome de piernas inquietas, se estima que entre un 15 a un 27 por ciento de las madres embarazadas lo experimentan, el cual tiende a aparecer por primera vez alrededor del tercer trimestre de embarazo.

Cuando lo hace, la embarazada tiende a notar un incómodo hormigueo, ciertamente desconcertante, que obliga a la necesidad casi automática e inconsciente de tener que mover los pies y las piernas con el fin de eliminar esa molesta sensación. De hecho, se estima que los síntomas suelen aparecer después de largos períodos de inactividad, motivo por el cual es común que surjan cuando la embarazada intenta dormir (aunque también pueden aparecer mientras viaja, o cuando se sienta a ver la televisión o una película en una sala de cine).

Aunque no es un problema grave, sí puede hacer casi imposible descansar bien por la noche, lo que puede hacer que la embarazada se sienta aún más fatigada si cabe, lo que termina sumándose a otras molestias relacionadas con el tercer trimestre de embarazo.

¿Cuáles son los síntomas que aparecen?

La realidad es que el síndrome de piernas inquietas puede ocasionar sensaciones extrañas en las piernas. De hecho, la mayoría de mujeres que lo han sufrido durante la gestación señalan que la sensación, más que extraña, acaba siendo tremendamente desagradable.

De aparecer, suele provocar sensación de irritación, latidos palpitantes, tirones e incluso dolor. A lo que se le une un incomodísimo impulso, en ocasiones puede llegar a ser incontrolable, de mover las piernas con la necesidad de disminuir la molestia.

Síntomas de las piernas inquietas en el embarazo

¿Qué lo causa?

Por el momento los expertos no están del todo seguros, aunque se plantea la posibilidad de que la genética posiblemente sea un factor a tener en cuenta. También existen otros posibles culpables, entre los que podemos mencionar las hormonas, en particular la progesterona y el estradiol.

De hecho, este síndrome suele aparecer en el tercer trimestre de embarazo, justo cuando estas hormonas aumentan para luego disminuir después del momento en el que el bebé ha nacido. Por otro lado, factores dietéticos (como la deficiencia de hierro) o ambientales pueden igualmente influir en su aparición.

Tampoco podemos olvidarnos de otro factor o elemento importantísimo a tener en cuenta: el tamaño y los movimientos que el bebé hace en el útero, el cual puede acabar presionando los nervios situados alrededor del sacro, lo que termina aumentando los síntomas.

¿Qué hacer y cómo aliviarlo?

Aunque el síndrome de piernas inquietas es ciertamente difícil de prevenir o evitar, se sabe que la fatiga o el bajo estado de ánimo no ayudan mucho, por lo que la falta de sueño, la depresión, la ansiedad o el estrés (todo ello bastante común en la gestación), pueden pasar factura e incluso pueden desencadenar la aparición del síndrome.

Por tanto, una de las principales recomendaciones que se pueden dar al respecto es intentar cuidarse y descansar lo suficiente.

Por otro lado, en caso de que el síndrome surja, existen algunos consejos útiles que ayudan a la hora de aliviar los síntomas. Toma nota:

  • Intenta ajustar la posición en la que duermes. Encontrar una posición cómoda puede ser de enorme ayuda. Dado que es imposible dormir boca arriba, ya que agrega aún más presión a la parte baja de la espalda, parece que dormir sobre el lado izquierdo puede ser de bastante ayuda, dado que ayudará a la circulación sanguínea.
  • Establece una rutina de sueño. Practicar buenos hábitos de sueño puede ser de enorme ayuda, ya que te será útil para descansar el tiempo que necesites. Por tanto, es recomendable intentar siempre seguir un horario de sueño regular.
  • Practica ejercicio físico con regularidad. El ejercicio físico siempre está recomendado, también durante el embarazo. Es recomendable hacer ejercicio moderado cada día, como por ejemplo podría ser el caso de caminar. Además, debes intentar no pasar demasiado tiempo sentado, o parada en una misma posición. Si es así, levantarte, moverte y estirar con frecuencia te ayudará a prevenirlo.

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