Síncope vasovagal en el embarazo: qué es, causas y tratamiento

El desmayo, conocido técnicamente como síncope, consiste en una pérdida temporal de la conciencia, generalmente causada por la presión arterial baja y por la falta de oxígeno en el cerebro. Como probablemente sabrás, durante mucho tiempo se ha dicho a las mujeres que el desmayo es un síntoma común del embarazo, y además inofensivo. Y, efectivamente, si […]

El desmayo, conocido técnicamente como síncope, consiste en una pérdida temporal de la conciencia, generalmente causada por la presión arterial baja y por la falta de oxígeno en el cerebro.

Sincope vasovagal en el embarazo

Como probablemente sabrás, durante mucho tiempo se ha dicho a las mujeres que el desmayo es un síntoma común del embarazo, y además inofensivo. Y, efectivamente, si bien es cierto que se trata de un síntoma habitual en el embarazo, cuando ocurre durante el primer trimestre de gestación puede indicar la existencia de problemas tanto para la salud del bebé como para la futura mamá.

Se sabe que, durante la gestación, las hormonas propias del embarazo pueden aumentar la frecuencia cardíaca y también el suministro de sangre, a la vez que los vasos sanguíneos tienden a relajarse. Por este motivo, los mareos y desmayos son tremendamente comunes en el embarazo.

No obstante, existe un tipo de desmayo que puede surgir habitualmente a mitad del embarazo, y que es diferente al resto de desmayos que ocurren normalmente a lo largo de toda la gestación. Es médicamente conocido como síncope vasovagal, y popularmente son también conocidos bajo la denominación de cuadro vagal.

¿Qué es el síncope vasovagal y cuáles son sus causas?

Consiste en una pérdida del conocimiento como consecuencia de una estimulación excesivamente fuerte del nervio vago (de ahí, precisamente, el nombre técnico que recibe esta afección).

Como consecuencia de esta estimulación excesiva, se produce la dilatación de los vasos sanguíneos, la reducción de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial baja de forma muy rápida, produciéndose una disminución brusca de la tensión arterial.

Aunque no todas las embarazadas padecen síncopes vasovagales en la gestación, sí es posible que una determinada mujer pueda llegar a sufrirlos. Cuando esto ocurre, suele ser debido a algunas de las siguientes circunstancias:

  • Cambios hormonales en el embarazo. Cuando el síncope vasovagal ocurre en las primeras semanas de embarazo suele ser debido a esto. Es decir, los tremendos cambios hormonales que suceden en el embarazo (y necesarios para que la gestación pueda seguir con normalidad y evolucionar), ocasionan el síncope.
  • Estasis venosa en las extremidades inferiores. Especialmente cuando el embarazo avanza, puede existir cierta dificultad en el retorno sanguíneo de las piernas.

En el caso particular del síncope vasovagal en el embarazo es común que los síntomas que preceden al desmayo, y el propio desmayo en sí mismo, ocurra en determinados momentos del día, por ejemplo cuando la embarazada está conduciendo o permanece sentada durante bastante tiempo en la oficina.

Esto es debido, sobre todo, a que la presión que ejerce la barriga puede causar una hiperestimulación del nervio vagal, y como consecuencia de esta estimulación excesiva, causar el desmayo.

¿Cuáles son sus síntomas?

El desmayo es, por así decirlo, el síntoma final al síncope vasovagal. Pero, antes, ocurren una serie de señales que pueden servir de advertencia para indicar a la futura mamá que va a sufrir un síncope.

Los más comunes son: sensación de debilidad, fatiga, sofoco, vértigos, sensación de tener un sudor frío, palidez y visión borrosa. Todos estos síntomas, en definitiva, anteceden al desmayo o vahído.

Signos del sincope vasovagal en el embarazo

¿Cómo tratar el síncope vasovagal? Algunos consejos sencillos que te ayudarán

Cuando se produce el primer desmayo es necesario comunicarlo inmediatamente al médico que sigue la evolución de tu embarazo (habitualmente el ginecólogo/a o tocólogo/a), el cual te vigilará más de cerca.

En caso de que se produzca en determinadas circunstancias -por ejemplo, cuando conduces o permaneces mucho rato sentada- es posible que te recomiende evitar estas situaciones, pudiendo ser necesario solicitar la baja médica si habitualmente trabajas en una oficina.

Por otro lado, existen algunas pautas sencillas de seguir que te pueden ser de utilidad a la hora de prevenir que el síncope se produzca, especialmente cuando surgen los primeros síntomas de advertencia:

  • Realiza movimientos con las piernas o camina un poco cuando permanezcas mucho rato sentada.
  • Evita conducir, ya que los desmayos ante el volante son sumamente peligrosos. Evítalo especialmente si ya has sufrido este problema antes.
  • No hagas cambios bruscos de posición. Por ejemplo, evita recoger algo del suelo y levantarte rápidamente, o bajarte de la cama rápido.
  • Especialmente si hace calor, ventila las habitaciones donde te encuentres y evita los ambientes demasiado cargados.

Si a pesar de esto empiezas a sentir los primeros síntomas, puedes tratar de tumbarte con cuidado, despacio, tratando de levantar las piernas durante algunos minutos. No piernas la calma y trata de relajarte, ya que podrías hiperventilarte, y la ansiedad propia de sentir que vas a desmayarte no ayuda mucho que digamos.

Si sufres algún síncope vasovagal durante el embarazo debes saber que, en muchos casos, pueden desaparecer definitivamente, o sin embargo mantenerse hasta el momento del parto. No obstante, de aparecer, estos son más habituales a lo largo del segundo trimestre de gestación.

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Referencias bibliográficas consultadas:

  • My. (SM) Laura Aldana Vilas, Lic. Gilda Lima Mompó, My(r) Pedro Casanova Sotolongo, Dr. Pedro Casanova Carrillo, Lic. Carlos Casanova Carrillo, y My (SM) Eulalia García Gutiérrez. Síncope vasovagal como fenómeno médico frecuente. Rev Cub Med Mil v.31 n.4 Ciudad de la Habana sep.-dic. 2002.

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