¿Qué síntomas advierten de preeclampsia? ¿Se puede prevenir?

La preeclampsia es una afección asociada con la presión arterial alta durante el embarazo. Es considerada como una complicación grave del embarazo, que puede poner en riesgo la vida no solo del propio bebé en desarrollo, sino también de la futura mamá. De ahí que conocer cuáles son los síntomas que pueden advertir acerca de la posibilidad […]

La preeclampsia es una afección asociada con la presión arterial alta durante el embarazo. Es considerada como una complicación grave del embarazo, que puede poner en riesgo la vida no solo del propio bebé en desarrollo, sino también de la futura mamá. De ahí que conocer cuáles son los síntomas que pueden advertir acerca de la posibilidad de que se está sufriendo esta condición puede ser de gran ayuda a la hora de tomar las medidas médicas pertinentes, y, sobre todo, tratar de prevenirlo.

Preeclampsia

¿Qué es la preeclampsia?

Como te hemos comentado en algún momento anterior, la preeclampsia es una afección grave del embarazo, lo que significa que debe ser tratada médica y rápidamente para evitar posibles riesgos y consecuencias innecesarias. Médicamente es también conocida bajo los nombres de toxemiatoxemia del embarazo.

Se estima que, a nivel mundial, tiende a afectar a entre un 5 a un 14 por ciento de las mujeres embarazadas, y se sabe que suele ocurrir sobre todo en el primer embarazo de una mujer, aunque también es cierto que puede surgir por primera vez en un embarazo posterior. Por otro lado, estadísticamente se estima menos de una de cada 100 mujeres con preeclampsia desarrollará complicaciones más graves, como eclampsia o convulsiones.

Se caracteriza por la aparición de presión arterial alta, edema (hinchazón) y proteínas en la orina. Puede ocurrir en cualquier momento después de la semana 20 de embarazo. ¿Sabías que incluso puede desarrollarse hasta seis semanas después del nacimiento del bebé? Es lo que médicamente se conoce como preeclampsia posparto, y aunque es poco común, también puede producirse.

¿Cuáles son los síntomas más habituales de la preeclampsia? ¿Pueden evitarse?

1. Presión arterial alta

También conocida como hipertensión arterial, la presión arterial elevada es considerada como uno de los síntomas más comunes, y el sello distintivo -en definitiva- de la preeclampsia. Así, la presión sanguínea puede encontrarse mínimamente elevada al comienzo, o bien puede estar peligrosamente alta. Además, los síntomas pueden o no estar presentes.

Sin embargo, se sabe que el grado de elevación de la presión arterial varía de una mujer a otra. De hecho, hay algunas embarazadas que nunca presentan una elevación significativa -y peligrosa- de la presión arterial.

Tensión arterial y preeclampsia

Lo más adecuado es conocer cuál es tu presión arterial antes del embarazo, para que tengas bien presente cuál sería tu presión arterial normal. Es aconsejable, por otro lado, mantener un registro de la presión arterial, tomada a la misma hora todos los días, y en la misma posición. Ante la duda, puedes compartir tu registro con tu médico, y preguntarte cuál es tu presión arterial en cada visita prenatal.

Aunque, por suerte, en la mayoría de las ocasiones tu ginecólogo o matrón/a te tomará la presión arterial siempre que acudas a la consulta.

2. Presencia de proteínas en la orina

En ocasiones los riñones pueden no filtrar la sangre de forma eficiente, como suelen hacerlo normalmente. Esto puede causar la presencia de proteína en la orina, una condición que suele diagnosticarse fácilmente a través del análisis de una muestra de orina obtenida en el centro médico. Es lo que médicamente se conoce como proteinuria.

No se trata de una afección que suela causar síntomas, a no ser que los riñones estén verdaderamente afectados, lo que puede provocar que el volumen o la cantidad de orina producida disminuya de forma considerable y evidente. Por tanto, en el caso de que una mujer sufra preeclampsia, y exista proteína en la orina, es común que ésta se encuentre de forma sorpresiva en alguno de los diferentes análisis que se realizan a lo largo de la gestación, y que incluyen no solo el examen de sangre rutinario, sino el análisis de la orina.

3. Hinchazón (edema)

Durante el embarazo, la hinchazón leve puede ser normal, especialmente en la zona de las piernas. Sin embargo, cuando existe edema significa que se está produciendo una acumulación excesiva de líquido, pudiendo ser motivo de preocupación si además ocurre en la cara, alrededor de los ojos o en las manos.

Además, puede tratarse de un síntoma común de preeclampsia, por lo que si la embarazada nota que está excesivamente hinchada, debe comentárselo a su médico para la realización de pruebas diagnósticas de rigor.

Edema

4. Otros síntomas relacionados

Aunque la presión arterial elevada y la existencia de proteínas en la orina suelen ser dos de los síntomas más evidentes (aunque el primero, no hay duda, es el más evidente), también existen otros síntomas que pueden surgir.

Es el caso de un rápido aumento de peso durante pocos días, o cambios en el sistema nervioso, que entre otros aspectos pueden incluir visión borrosa, dolor de cabeza severo, convulsiones e incluso ceguera.

Por otro lado, el bebé también puede verse afectado, ya que pueden existir problemas con el flujo sanguíneo que va desde el cuerpo de la futura mamá hasta la placenta. Debido a ello, el bebé puede no recibir los nutrientes adecuados. Y, como resultado, puede no crecer de manera adecuada e incluso llegar a ser más pequeño de lo esperado.

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