Qué es un legrado uterino, cuándo se practica y consejos útiles

Dentro del útero, las mujeres pueden llegar a sufrir diferentes problemas de salud que pueden necesitar la realización de un legrado uterino, una intervención médica que también es conocida bajo el nombre de raspado uterino. Se lleva a cabo, como veremos, con el fin no solo de tratar un determinado problema del útero, sino también como medio […]

Dentro del útero, las mujeres pueden llegar a sufrir diferentes problemas de salud que pueden necesitar la realización de un legrado uterino, una intervención médica que también es conocida bajo el nombre de raspado uterino. Se lleva a cabo, como veremos, con el fin no solo de tratar un determinado problema del útero, sino también como medio de diagnóstico.

Legrado uterino

¿Qué es el legrado uterino?

Conocido también médicamente como «raspado uterino» o bajo los términos de dilatación y legrado, consiste en una intervención ginecológica con el fin de extraer tejido presente en el interior del útero.

Pero no solo se realiza con el fin de extraer tejido. También es útil para diagnosticar la posible existencia de alguna patología o afección uterina, o bien como tratamiento médico.

¿Por qué se realiza el legrado uterino? Cuándo se practica

Probablemente pienses en el legrado uterino e inmediatamente te venga a la cabeza la existencia de un aborto retenido, que es aquel en el que el útero no es capaz de expulsar de forma espontánea el embrión o feto (y todos los elementos y tejidos que se han producido hasta el momento durante la gestación).

Pero la realidad es que no solo se practica ante la existencia de un aborto incompleto.

Por ejemplo, es utilizado para el tratamiento de determinadas afecciones uterinas, como podría ser la existencia de un sangrado abundante, y no solo con el fin de limpiar el revestimiento del útero después de un aborto espontáneo o incompleto.

Incluso, con el fin de detener un embarazo de forma voluntaria (pero solo durante las primeras 12 semanas de gestación). De esta manera, se elimina ginecológicamente no solo al embrión o feto, sino también a parte del endometrio.

Pero ahondemos un poco más en las causas que pueden derivar en la necesidad de realizarse un legrado uterino. Y es que el médico puede recomendar su práctica (concretamente un tipo de legrado conocido como «muestreo endometrial») con el fin de diagnosticar la presencia de alguna afección que esté provocando:

  • Un sangrado uterino anormal.
  • Presencia de sangrado después de la menopausia.
  • Se encuentran células endometriales anormales durante una prueba rutinaria para la prevención del cáncer cervical.

En el caso particular de la menopausia, de hecho, se trata de un tipo de intervención mucho más común sobre todo en mujeres mayores de 40 años de edad, precisamente porque una de sus causas más habituales tiene relación directa con la menopausia.

Herramientas en el legrado uterino

Algunas herramientas utilizadas en la realización del legrado uterino

También es útil en el tratamiento médico de determinados problemas, como por ejemplo podría ser el caso de:

  • Miomas: Consisten en tumores lisos y benignos formados en parte por tejido muscular.
  • Pólipos endometriales: Son crecimientos que se producen en el endometrio, el revestimiento interno del útero. Están formados por crecimiento excesivo del tejido endometrial.

Como te comentábamos brevemente en las líneas anteriores, cuando el objetivo del legrado es tratar algún problema existente en el interior del útero, suele ser habitual su realización para:

  • Limpiar aquellos tejidos que, después de un aborto espontáneo o un aborto voluntario, continúan en el útero, con el fin de prevenir una posible infección.
  • Retirar un embarazo molar, el cual consiste en un trastorno del embarazo en el que existe un crecimiento anormal que contiene un embrión, no viable.
  • Tratar el sangrado excesivo después del parto (por ejemplo, para limpiar la placenta que queda en el útero).
  • Quitar los pólipos cervicales o uterinos que generalmente suelen ser benignos.

Cuando además el legrado se realiza junto con la histeroscopia, el médico puede observar el revestimiento del útero en una pantalla, observando así las áreas que pueden verse anormales, o asegurándose de que no existan pólipos (o tomar muestras de tejido cuando sea necesario).

Este procedimiento se lleva a cabo mediante la inserción de un instrumento delgado el cual cuenta con una luz y una cámara, que se sitúa, a partir del extremo interior de la vagina, a través del cuello uterino y llegar hasta el útero.

Cómo se realiza y consejos útiles si vas a hacerte un legrado uterino

Para la realización del legrado uterino es necesaria la administración de anestesia, ya sea general (te dejará inconsciente y no sentirás dolor), proporcionar una sedación ligera o bien mediante anestesia local con el fin de adormecer únicamente un área pequeña.

Durante el procedimiento, la paciente se acuesta boca arriba en una mesa de examen mientras sus talones descansan en unos soportes especiales conocidos con el nombre de estribos.

Cómo se hace el legrado uterino

Luego el médico inserta un espéculo en la vagina con el fin de ver el cuello uterino. Luego, con el fin de dilatarlo lentamente hasta que se abra de forma adecuada, el médico inserta una serie de barras cada vez más gruesas.

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Finalmente, el médico retira estas barras de dilatación e inserta un instrumento con forma de cuchara y borde afilado. O, bien, un dispositivo de succión, con el objetivo de extraer el tejido uterino.

Después de realizada la intervención el médico controlará la existencia de complicaciones o de sangrado abundante. Al despertarte, especialmente si recibiste anestesia general, es posible que sientas dolor de garganta (por el tubo que te colocaron en la tráquea para ayudarte a respirar), unido a náuseas, vómitos, y sensación de somnolencia.

Existen una serie de efectos secundarios que son considerados como normales después de la práctica del legrado uterino. Los más comunes son los calambres y un ligero manchado o sangrado, que tienden a ser leves. También es posible la aparición de cólicos, que pueden ser calmados mediante algún antiinflamatorio no esteroideo (siempre, eso sí, bajo la recomendación de tu médico).

Posteriormente, podrás reanudar tus actividades normales después de uno o dos días. No obstante, si sientes mucho dolor, el sangrado es excesivo o cualquier otro síntoma anormal, lo más recomendable es volver a acudir a tu ginecólogo.

Referencias bibliográficas consultadas:

  • Rasmussen AL, Frostholm GT, Lauszus FF. Curettage after medical induced abortions in second trimester. Sex Reprod Healthc. 2014 Oct;5(3):156-7. doi: 10.1016/j.srhc.2014.06.002.
  • Tobías González P, Mateos Guillem A, Zapardiel I, Diestro MD, De Santiago J. Laparoscopic Removal of an Intramyometrial Fetus After Uterine Curettage. J Minim Invasive Gynecol. 2015 Jul-Aug;22(5):717. doi: 10.1016/j.jmig.2015.03.014.

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