Qué comer para un buen desarrollo del cerebro del bebé

¿Sabías que se ha comprobado que ciertos alimentos afectan de manera tremendamente positiva a la memoria y a la capacidad de aprendizaje de tu bebé, si los consumes regularmente a lo largo del embarazo? Y, al igual que existen algunos que pueden ser tremendamente beneficiosos, otros pueden dificultarlo. Por tanto, saber qué comer para ayudar […]

¿Sabías que se ha comprobado que ciertos alimentos afectan de manera tremendamente positiva a la memoria y a la capacidad de aprendizaje de tu bebé, si los consumes regularmente a lo largo del embarazo? Y, al igual que existen algunos que pueden ser tremendamente beneficiosos, otros pueden dificultarlo. Por tanto, saber qué comer para ayudar a un buen desarrollo cerebral del bebé es fundamental, a la par que imprescindible. Y la dieta puede mejorar su desarrollo durante el embarazo.

Qué comer para un buen desarrollo del cerebro del bebé

El embarazo, no hay duda, es un momento importantísimo en el que la embarazada debe prestar especial atención a los alimentos que consume, ya que optar por alimentos adecuados puede marcar la diferencia en que el desarrollo fetal sea igualmente el adecuado. Y, como de buen seguro sabrás, las mujeres embarazadas requieren y necesitan un nivel mayor de ácido fólico (vitamina B9), magnesio, vitamina A, potasio, calcio, ácidos grasos omega-3 y proteínas.

En el caso particular del desarrollo del cerebro del bebé, es cierto que un déficit en alguno de estos nutrientes (o, en definitiva, en cualquier otro) influirá negativamente de manera general en todo su desarrollo. Pero no hay duda que existen algunos en concreto que pueden ser tremendamente positivos para ello.

Ácidos grasos omega-3

El pescado, especialmente rico en ácidos grasos omega-3 (como el DHA), puede ayudar a aumentar el poder cerebral del bebé. ¿Por qué? Fundamentalmente porque estos ácidos grasos los encontramos en las diferentes membranas de las células cerebrales, de ahí que consumir una buena cantidad de ellos influya positivamente en la función cerebral.

Así lo demostró un estudio llevado a cabo por la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, que constató que cuanto más omega-3 consumían durante el segundo trimestre de embarazo, más elevada era la puntuación que obtenían sus bebés en una prueba de desarrollo mental apenas a los 6 meses de edad.

El salmón, por ejemplo, es uno de los pescados que mayor ácidos grasos omega-3 aportan. No obstante, si no te gusta el pescado, es aconsejable hablar con tu médico y preguntarle acerca de la posibilidad de tomar un suplemento a base de aceite de pescado, que es igualmente rico en estos ácidos grasos.

Eso sí, debes tener especial cuidado con el mercurio. Y es que aunque el pescado es bueno para el cerebro del bebé, la contaminación con mercurio de algunos peces puede ser verdaderamente dañina.

Por tanto, debes evitar aquellos pescados que contienen niveles más altos de mercurio. Es el caso del pez espada, la caballa, el lucio, marlin y tiburón. Por otro lado, algunas opciones bajas en mercurio son: salmón, abadejo, pescados blancos, tilapia y camarones.

Consejos útiles para el cerebro del bebé

Frutas y verduras frescas

Tanto las frutas como las verduras contienen antioxidantes naturales, que son especialmente buenos no solo para la salud de la embarazada, sino para la de su bebé. Entre otros interesantes aspectos, por ejemplo, los antioxidantes son capaces de proteger el tejido cerebral del bebé del daño causado por los radicales libres.

¿Lo mejor? Optar por productos que tengan colores profundos, como es el caso de las verduras de hojas verdes oscuras. También destacan los tomates, los arándanos y las papayas, que destacan entre las verduras y frutas con mayor contenido en antioxidantes.

No obstante, recuerda algo importante: lava a fondo todas las frutas y verduras, incluyendo aquellas frutas que tengan cáscara, puesto que al cortarlas acabará por arrastrar los gérmenes y pasarlos a la carne.

Aumenta el consumo de proteínas

Con el fin de construir una mayor cantidad de células, y además producir las hormonas necesarias para el bebé en crecimiento, el cuerpo de una embarazada necesita una mayor cantidad de proteínas a lo largo de toda la gestación.

De hecho, como manifiestan muchos nutricionistas y ginecólogos, en realidad la embarazada debe aumentar en 10 gramos adicionales por día su aporte de proteínas. Algunas opciones interesantes son el yogurt, los frijoles, la mantequilla de cacahuete y las carnes magras.

Consume más hierro

La ingesta de hierro también debe aumentar durante el embarazo, hasta llegar a duplicarse, puesto que el hierro ayuda a traspasar oxígeno al bebé, fundamental para su supervivencia, desarrollo y bienestar. De esta forma, si existen niveles deficientes de oxígeno, aumenta el riesgo de un crecimiento deficiente, con un coeficiente intelectual más bajo.

Si tienes deficiencia de hierro durante el embarazo una forma útil de diagnosticarla es mediante un análisis de sangre, que rutinariamente se lleva a cabo cada trimestre. Si es así, tu médico te prescribirá un suplemento de hierro.

Además, también puedes consumir algunos alimentos ricos en hierro, como la carne magra, el pollo, los cereales enriquecidos y las legumbres.

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