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Obesidad y embarazo, riesgo para el bebé

La obesidad puede suponer un elemento negativo a la hora de emprender la aventura del embarazo. Y no sólo en cuanto a la salud de la embarazada, sino también en las consecuencias que puede producir en el desarrollo del futuro bebé.

Los hijos nacidos de madres obesas presentan mayor posibilidad de nacer con defectos físicos como la falta de algún miembro, deformidades del corazón o problemas de médula espinal.

Diversos estudios se han realizado en los últimos años sobre los riesgos que supone ser mujer y sufrir obesidad. Entre ellos encontramos enfermedades crónicas, irregularidades en la menstruación y complicaciones durante el embarazo. A esto se añade el que pueda ser causa directa de los problemas que pueda sufrir el recién nacido.
Uno de los resultados obtenidos fue que las madres con sobrepeso, que ya eran obesas antes de quedar embarazadas, tenían mayor posibilidad de dar a luz bebés con espina bífida, defectos del corazón, atresia anorectal, hipospadia, miembros pequeños, hernia diafragmática, entre otros trastornos.

Los motivos que enlazan el ser obesa con esta serie de enfermedades aparecidas en los pequeños son aún desconocidos. Se cree que las alteraciones en el control de la glucemia son en gran parte responsables de estos terribles casos pero aún no se ha demostrado. Para comprobarlo se excluyó de estos estudios, en un principio, a las embarazadas que padecieran diabetes tipo 2, y, más tarde a las que sufrieran diabetes gestacional, pero en ambos casos daban resultados similares.

También es cierto que hay que contar con los casos de diabetes no diagnosticadas, que pueden haber afectado a los resultados. La cuestión es que hay que seguir investigando para descubrir si la causa de mayor peso en cuanto a posibilidades de que surjan problemas para el recién nacido es la obesidad en sí u otro tipo de trastornos, ya sean derivados o no de ésta.

Vía: www.eurekalert.org