Escrito por Tendenzias

¿Hay que preparar el pecho para la lactancia?

Raquel-Farmacostmetica

Raquel Aguado colabora con diversos blogs nacionales especializados en salud, belleza y cosmética y es responsable del consultorio de farmacosmetica.net.

Es Licenciada en la Universidad de Alcalá (Madrid) y farmacéutica titular experta en dermo cosmética y atención farmacéutica.

Raquel Aguado nos aportará todos sus conocimientos y su experiencia para darnos los mejores consejos relacionados con salud, belleza y cosmética.

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En este artículo Raquel nos explica como preparar el pecho de cara a la lactancia.

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El pecho pasa por un cambio espectacular durante el embarazo. Trata de prepararse para realizar su principal función, alimentar al futuro recién nacido.

Durante los tres primeros meses de embarazo empiezan a acumularse los primeros depósitos grasos en el pecho, haciendo que este aumente de tamaño. El flujo sanguíneo también es mayor, de ahí que comiencen a notarse las venas azuladas a través de la piel.

El pezón y la aréola aumentan de tamaño y se tornan más oscuros. Sin duda, es durante el embarazo cuando el pecho experimenta mayor número de cambios, independientemente de realizar o no una lactancia posterior.

La piel del pecho es necesario cuidarla desde el mismo momento que conocemos la existencia del embarazo. Debido a la gran distensión que va a sufrir, será necesario tratarla con cremas hidratantes y nutritivas, productos antiestrías compatibles con el embarazo que aporten hidratación, elasticidad y nutrición a esta zona de la piel tan fina y delicada.

La zona del pezón y la aréola representan la zona más sensible del pecho, además durante la lactancia son las grandes protagonistas. Un cuidado adecuado de esta zona antes y durante es fundamental para evitar problemas de salud (heridas, grietas) que puedan desencadenar en el abandono de la lactancia.

Por un lado trataremos la piel del pecho con el producto adecuado, hidratación diaria con un ligero masaje evitando la zona del pezón. Aquí nuestro objetivo es hidratar y aportar elasticidad en profundidad, llegando a las capas más profundas de la epidermis.

El pezón y la aréola los tratamos de forma diferente. Aplicaremos los productos con el mínimo masaje para evitar la estimulación y como consecuencia la producción de la hormona oxitocina (desencadenante del trabajo de parto), aquí tratamos también de hidratar y procurar elasticidad a la piel, pero al mismo tiempo endurecer el pezón para prevenir la aparición de grietas.

Si bien, no hay un producto estrella que nos asegure con su aplicación la no aparición de grietas llegados los primeros momentos de la lactancia. Es cierto, que un cuidado adecuado antes y después del parto, así como la adopción de sencillas medidas rutinarias a la hora de dar el pecho al bebé nos aportarán un gran beneficio.farmacoestetica

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Estas medidas rutinarias son:

  • Estimular el pezón en el momento de comenzar a dar el pecho al bebé, para sacar unas gotas de leche y humectar bien el pezón. La respuesta de la piel húmeda a la distensión es mejor y menos molesta que si lo hacemos en seco.
  • Introducir en la boca del bebé la mayor cantidad de aréola posible. La posición de la boca del recién nacido para comenzar la succión es más adecuada y el pezón sufrirá menos.
  • Al terminar la toma, con la propia leche volver a humedecer el pezón. Hidrata, recubre y repara.
  • Aplicar productos preventivos entre toma y toma (lanolina), o tratantes de grietas en caso de haberse producido alguna (cicatrizantes, antibacterianos y vitaminas reparadoras específicas).
  • Correcta higiene del pecho en su conjunto. Utilizar protegesenos de calidad que dejen transpirar la piel para evitar maceración entre toma y toma.
  • Al finalizar la toma el bebé, nunca tirar del pecho para que lo suelte. Introduciendo el dedo meñique entre la comisura del labio del bebé y el pecho conseguiremos no sufrir innecesariamente, ni favorecer la aparición de heridas.

Respecto a las molestias en el pecho y evitar la formación de mastitis, es importante conocer las diferentes posturas para alimentar al bebé y así conseguir un vaciamiento más homogéneo de los depósitos de leche. Aplicando calor en la zona más inflamada y endurecida ayudaremos a drenar la leche de esa zona. Por el contrario, aplicando frío bajaremos la inflamación pero contendremos la salida de la leche.

Espero haber podido ayudaros un poquito en este fin tan maravilloso. Sin duda, después del parto la lactancia llega a convertirse en la sensación más preciosa de complicidad entre la madre y su hijo, con el extraordinario beneficio para la salud del bebé que ello supone.

En mi caso compartir estas líneas con vosotras combina un ejercicio de labor profesional y personal altamente gratificante como farmacéutica y madre de familia numerosa que ha realizado largos períodos de lactancia, por lo que os invito a seguir conociendo más detalles sobre cuidados pre y post parto, cuidados del bebé, belleza y salud en general en Farmacosmetica.net, nuestro próximo punto de encuentro.

Embarazo10.com

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