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Embarazo y VIH: qué puede pasar

Las embarazadas infectadas por VIH pueden transmitir el virus al feto en el desarrollo intrauterino, pero el período más peligroso es el perinatal: antes, durante y después del parto.
Sin tratamiento antirretroviral profiláctico en embarazo y parto, la tasa de transmisión asciende al 25% en países desarrollados y sobrepasando el 35% en los países en desarrollo. En estos últimos, dado que la malnutrición tiene mayor mortalidad que el infectarse con VIH, la lactancia se permite, siendo un factor importante en la transmisión del virus en dichos países.

Si el tratamiento antirretroviral se realiza adecuadamente y en los momentos precisos, para que la madre tenga una carga viral pequeña y unos CD4 aceptables, junto a la profilaxis en el periparto con Zidovudina, y eliminamos la lactanca materna, la tasa de transmisión materno-fetal se reduce a <1%.Asunto importante es el de suspender la TARGA (nuevos antirretrovirales) el primer trimestre del embarazo pues es teratogénica y podría causar malformaciones en el bebé. Esto es de especial interés para aquellas VIH positivas que sospechen que puedan estar embarazadas.

Y a su vez, dicha terapia hay que reintroducirla el tercer mes para el control de la infección durante el parto, cuando el riesgo de teratogenia es mínimo.

Embarazo10.com

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