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Cuándo se debe acudir al pediatra

La mayoría de las madres primerizas se asustan enseguida si su bebé empieza a llorar. Con el tiempo se van dando cuenta de cuándo le ocurre algo y cuándo es sólo una forma de llamar la atención porque tienen hambre, calor, etc. Si el bebé está enfermo, la madre sabe diferenciar si es grave o no, pero a veces no es fácil saber si hay que acudir al pediatra o no, este es un breve resumen de los momentos en los que puede ser importante llamar al médico:

82036997_b78da0f67a.jpgLe cambia el humor: si tu bebé parece estar alegre y contento como siempre y se alimenta bien, es probable que no esté muy enfermo. Un bebé con goteo nasal y con una gran sonrisa probablemente no se sienta tan mal como uno que moquea y está soñoliento.

Llanto poco común: si de repente el niño comienza a llorar más de lo habitual y no puedes consolarlo como de costumbre, o si su llanto es apagado o débil o inusualmente agudo, tal vez esté muy enfermo. También puede suceder lo contrario: si parece estar molesto y, aunque no llore, se ve más inactivo de lo habitual y te cuesta despertarlo, llama al doctor.

Apetito: el apetito del bebé puede variar día a día. Pero si tiene ganas de comer, debería hacerlo con ímpetu. Es probable que un bebé que se cansa fácilmente de mamar o pierde interés en la lactancia o en la alimentación, esté enfermo. También, si notas que vomita más de lo normal y con mayor esfuerzo, o si el vómito es de color verdoso, podría estar enfermo.

Movimientos de vientre anormales
: la materia fecal de los bebés, especialmente los que están en el periodo de lactancia, suele ser muy blanda o líquida. Sin embargo, si la deposición de tu bebé se torna demasiado acuosa, puede que tenga diarrea. Controla sus movimientos de vientre y fíjate si la diarrea continúa. Asegúrate de que tome mucho líquido o se amamante con la misma frecuencia de siempre para que no se deshidrate. Tu niño debería mojar un mínimo de seis pañales por día. Si te parece que está soñoliento y comienza a evacuar heces pequeñas, duras o secas, o si su deposición tiene un poco de sangre o mucosidad, o su consistencia se asemeja a la de la gelatina, llama al doctor.

Respiración dificultosa: si la respiración de tu bebé es fatigosa o tiene dificultad para respirar, busca ayuda de inmediato.

Fiebre: aunque la presencia de fiebre en un bebé es señal de que está enfermo, la fiebre sola no es, por lo general, motivo de preocupación. Un bebé puede tener poca fiebre y estar muy enfermo o fiebre alta y estar prácticamente sano. Sin embargo, si tu pequeño es menor de 3 meses y tiene fiebre superior a los 38 grados Celsius, deberías llamar al doctor. Si es más grande y tiene fiebre pero, de no ser por eso, se ve completamente normal, obsérvalo durante un día para ver si manifiesta algún otro síntoma.

De todos modos, si aún te quedan dudas, llama al doctor. Es importante que te quedes tranquila y nunca está de más consultarlo con el especialista. Después de todo, lo estás haciendo por el bien del bebé.

Vía: Babycenter
Imagen: Flickr