Cómo hacer un test de embarazo casero

Aunque siempre es aconsejable acudir a la farmacia para comprar una prueba de embarazo, es posible que desees poder intentar averiguar si estás esperando un bebé a través de un test de embarazo casero. Veamos entonces cómo hacer un test de embarazo casero. ¿Se puede hacer un test de embarazo casero? A veces no podemos […]

Aunque siempre es aconsejable acudir a la farmacia para comprar una prueba de embarazo, es posible que desees poder intentar averiguar si estás esperando un bebé a través de un test de embarazo casero. Veamos entonces cómo hacer un test de embarazo casero.

¿Se puede hacer un test de embarazo casero?

Cómo hacer un test de embarazo casero

A veces no podemos esperar o no tenemos la paciencia necesaria que se requiere para ello. Es el caso de tener la duda de que estamos embarazada y aunque para aclarar dicha duda, lo mejor es ir a una farmacia a comprar un test de embarazo, puede que nos encontremos lejos de una o que sencillamente sea temprano en la mañana y no podamos esperar a que abran. Podemos recurrir entonces a los test de embarazo caseros, pero ¿cómo hacerlo?.

En internet existe mil y una maneras de hacer un test de embarazo casero. Pruebas caseras, que se suelen llevar a cabo con las herramientas disponibles en la despensa y que son en definitiva, el resultado de una tradición como «remedio de la abuela» que para muchas personas resultan eficaces o de fiar, mientras que para otras no tienen auténtica fiabilidad.

Prueba del azúcar

Es el caso por ejemplo del test de embarazo casero que podemos hacer con azúcar, que consiste en echar unas gotas de la primera orina de la mañana en un vaso con dos cucharadas de azúcar. La respuesta estará definida por el comportamiento de esta última: si se derrite, no estás esperando mientras que si se forman grumos más compactos, entonces nos enfrentamos a una posible gestación.

Prueba de la sal

De igual forma podemos hacer también un test de embarazo con sal, siguiendo un procedimiento similar al  explicado para la prueba con azúcar, aunque se aconseja esperar al menos hasta el cuarto día de retraso.  Si se forma espuma grumosa al verter una cucharada de sal en un recipiente de orina, la prueba es positiva.

Prueba del bicarbonato de sodio

Otro test de embarazo casero se puede hacer con bicarbonato. Para hacer este tipo de prueba, tenemos que mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio en un recipiente que contenga orina: la cantidad de espuma determinaría si se está embarazada y ademá, si es niño o niña, (en el primer caso, la espuma producida será voluminosa, en el segundo será escasa). En caso de que no se produzca espuma alguna, significará que no estás embarazada.

Prueba del aceite

Por último os podemos aconsejar la prueba de embarazo con aceite que funciona al examinar el comportamiento de las gotas. En un frasco que contenga orina, se agregan unas gotas de aceite de oliva y se observa si tienden a agregarse o a mantener su distancia: en el primer caso, habría un bebé en camino.

¿Funcionan los test de embarazo caseros?

Cómo hacer un test embarazo casero

Como vemos son muchos los test de embarazo caseros que podemos hacer pero ¿cómo interpretar los resultados? ¿Nos los podemos creer? lo cierto es que puede hacer «gracia» realizar una de estas pruebas de embarazo caseras, pero en nuestros días podemos considerar estos métodos como prehistóricos. No dejan de ser prácticas poco confiables que pueden crear falsas expectativas o falsas alarmas. Científicamente, con estos procedimientos no se detecta ningún elemento que pueda analizarse con evidencia. Las reacciones químicas producidas por estos métodos implican, de hecho, un riesgo de falsos negativos o falsos positivos.

Es mejor entonces recurrir a los test de embarazo farmacológicos, pero también puede resultar, «escuchar» a nuestro cuerpo y analizar si tenemos síntomas de posible embarazo como puede ser por ejemplo sentir una mayor sensibilidad en los senos, que estos hayan aumentado de tamaño o que tengamos náuseas.

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