Baños de asiento después del parto por cesárea: beneficios y cómo hacerlos

Una cesárea es siempre difícil, no solo porque se trata de un parto no natural, sino porque la recuperación tiende a ser bastante más complicada, de forma que el riesgo de infección y de complicaciones suele ser mayor. Sea como fuere, no hay duda que dar a luz, además de ser un momento especial y […]

Una cesárea es siempre difícil, no solo porque se trata de un parto no natural, sino porque la recuperación tiende a ser bastante más complicada, de forma que el riesgo de infección y de complicaciones suele ser mayor. Sea como fuere, no hay duda que dar a luz, además de ser un momento especial y sumamente importante, también no está exenta de problemas y síntomas bastante dolorosos. Por ejemplo, es muy común que se sienta picazón, dolor o molestias relacionadas. Por suerte, los baños de asiento podrían ser de mucha ayuda a la hora de encontrar el alivio que estarías buscando. En caso de que no estés familiarizada con esta técnica tan popular como tradicional de curación posparto, te descubrimos todo lo que necesitas saber sobre ella.

Baños de asiento después del parto

¿Qué es y en qué consiste un baño de asiento?

Básicamente podríamos decir que un baño de asiento consiste en un baño tibio, y poco profundo, con el fin de limpiar la zona perineal. También es posible sustituir el agua tibia por el agua fría. De hecho, un estudio publicado hace poco indica que el agua fría podría ser, en realidad, muchísimo más curativa que el agua tibia cuando existe dolor perineal tras el parto. Pero, antes de cambiar la temperatura del agua, lo más aconsejable es consultárselo primero al médico.

Aunque es cierto que los baños de asiento pueden ser utilizados prácticamente en cualquier momento y etapa de la vida, e incluso es perfectamente posible incorporarla como una parte más de la rutina de higiene personal habitual, es sumamente aconsejable practicarla para aquellas mujeres que hayan dado a luz recientemente, especialmente por vía vaginal.

¿Por qué? Muy sencillo: la temperatura del agua usada en un baño de asiento es capaz de aumentar el flujo sanguíneo hacia el área perineal, promoviendo por tanto una curación mucho más rápida.

No obstante, los estudiosos también aconsejan practicar los baños de asiento en caso de parto por cesárea, puesto que puede convertirse en una experiencia sumamente relajante para todas las madres posparto. Incluso aún cuando no se sientan dolores relacionados con el parto, pero hayan surgido molestias (como por ejemplo podría ser la aparición de hemorroides), este método puede ser ideal a la hora de ofrecer alivio sin interferir en la incisión de la cesárea.

¿Cuáles son los beneficios de los baños de asiento?

Son varios los beneficios que ofrecen los baños de asiento durante el período posparto. Concretamente, a continuación te descubrimos cuáles son sus principales cualidades:

  • Alivio del dolor, incluso cuando hayan surgido hemorroides o se haya realizado una episiotomía.
  • Alivia la picazón.
  • Mejora la relajación, y promueve la calma.
  • Aumenta el flujo sanguíneo, lo que puede promover una curación más rápida.
  • Ayuda a limpiar el área perineal.

Baños de asiento después del parto

Cómo tomarse un baño de asiento después del parto

Los pasos para hacer un baño de asiento son en realidad muy sencillos:

  • Llena un lavabo o una tina de baño limpia y desinfectada con un poco de agua tibia (la suficiente como la que el agua llegue únicamente a las caderas).
  • Utiliza agua tibia únicamente (nunca caliente). También es posible utilizar el agua fría, ya que ayuda a reducir la hinchazón de forma muchísimo más efectiva.
  • Algunos expertos recomiendan practicarlo durante 5-10 minutos, varias veces al día. Mientras que otros aconsejan hacerlo entre 10-20 minutos. En caso de dudas lo mejor es consultar a tu médico.

¿Cuáles son los riesgos que pueden surgir?

Aunque para ti pueda convertirse en un método totalmente novedoso e innovador, especialmente si nunca antes te habías realizado un baño de asiento (o porque nunca antes habías oído hablar sobre esta técnica en realidad tradicional), la verdad es que existen muy pocos riesgos asociados directamente con los baños de asiento. Lo que se traduce en algo muy simple: realizarla se considera médicamente seguro, y prácticamente sin riesgos asociados.

No obstante, sí existe un riesgo limitado de infección en el área perineal cuando el baño no se limpia adecuadamente, lo que puede hacer que los gérmenes ingresen a través de las heridas quirúrgicas o de los cortes que se hayan podido producir en el momento del parto.

Eso sí, en caso de que después de un baño de asiento aumente la picazón, el dolor o las molestias (cosa extremadamente rara, pero que igualmente puede ocurrir), lo más aconsejable es dejar de tomar baños de asiento y consultar al médico, especialmente en caso de duda.

También te puede interesar