A través de los test de ovulación se busca establecer la presencia de la hormona (LH) en la orina, la cual puede encontrarse tanto en las sangre como en la orina femenina.
Esta hormona es la que determina la ovulación, preparando a su vez el terreno en el endometrio, para que el óvulo ya fecundado se implante en él, proceso que se cumple gracia a su capacidad para estimular la formación de otra hormona que es la encargada de éste trabajo, la “Progesterona”.
Los test son capaces de medir los niveles de la LH, debido a que la misma, uno o tres días antes de la evolución se elevan marcadamente en la orina.
Funcionamiento:
Se utiliza una sistema denominado “Gold Absorbed Inmuno Assay”, cuyo preparado químico esta compuesto por anticuerpos monoclonales y sales de oro, los cuales se ligan a la hormona, dando como resultado un precipitado de color.
Efectividad:
Se ha definido científicamente que son muy efectivos, pero se debe tener en cuenta que en determinados casos puede anteceder una falsa elevación LH a la verdadera, lo que quiere decir que la primera no alcanza a cumplir con la liberación del óvulo.
Utilización:
Por lo general lo recomendable es comenzar los controles a partir del undécimo día después del ciclo menstrual, salvo otra indicación que manifieste el producto elegido.
Por supuesto los ciclos no son todos iguales y aquellas mujeres que tengan ciclos superiores a los 28 días de media, pueden comenzar hasta tres días después, aproximadamente en el décimo cuarto día.
Vía| babys
Imagen: por Isha.Net*



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