La salud de nuestros hijos se basa en diferentes “ámbitos”, si queremos que nuestros niños estén bien debemos estar atentos a todos ellos al mismo tiempo (Controles médicos periódicos, vacunación, alimentación sana, hábitos de higiene). Esto es sin dudas uno de los tantos grandes desafíos que se nos presentan a los padres. Pero a veces se nos pasa por alto otra importantísima cuestión a tener en cuenta: la prevención.