Rotura de bolsa o “romper aguas”, es el término que se usa para denominar a la salida de líquido amniótico por la vagina, debido a la rotura de la membraba que contiene al mismo.

Por lo general esto sucede durante el trabajo de parto, lo que es totalmente normal y no ocasiona ningún problema. Es parte del proceso. Incluso a veces se practica la rotura artificial de la bolsa, lo que se llama amniotomía, para acelerar el proceso de parto ya que se cree que estimula la liberación de hormonas que aceleran las contracciones. Esta práctica está en debate actualmente. Algunos expertos opinan que no es necesaria y que es riesgosa ya que el tiempo que transcurre entre la rotura de la bolsa amniótica y el parto es un factor de riesgo de posibles infecciones graves en el bebé o la madre y no ayuda a reducir la duración de las primeras fases del parto. Afortunadamente, paulatinamente se están implementando formas menos invasivas de dar a luz.

 

Pero a veces puede ocurrir una rotura de bolsa prematura. Si la misma se produce cuando el embarazo ya está a término pero 24 horas antes de que se desencadene el trabajo de parto, o sea, sin contracciones ni dilatación, se debe acudir al hospital. Por lo general el médico esperará unas horas, ya que es normal que luego de la rotura de bolsa, comience el trabajo de parto y la dilatación.

Pero si la labor de parto se extiende mucho, seguramente el médico decidirá inducir el parto con oxitocina o una cesárea según el caso. Las membranas ovulares intactas son una barrera contra el ascenso de gérmenes que están en cuello del útero y la vagina. Por lo tanto cuando se rompe la bolsa, estos gérmenes invaden el líquido amniótico y pueden provocar una infección en el bebé e incluso a la mamá. Por esta razón, si el parto se retrasa demasiado, seguramente el médico tomará la decisión de inducirlo, para no poner en riesgo la salud del bebé o la madre. La rotura prematura de la bolsa a término del embarazo es bastante común, ya que la bolsa de líquido amniótico se puede romper debido a la presión que ejerce la cabeza del bebé sobre las membranas. Te darás cuenta de ello ya que te saldrá líquido de la vagina como si te hubieses orinado. Algunas madres mojan poco, pero otras, abundante.

Lo que debe ser tomado con más seriedad y preocupación es cuando la rotura de bolsa se produce antes de la semana 32. Seguramente te mantendrán hospitalizada. El médico intentará prolongar el embarazo unas semanas más, para darle tiempo al bebé de desarrollar sus pulmones. Se te indicará reposo, antibióticos, medicación para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé, y controles regulares de posibles infecciones. Si el bebé es muy pequeño todavía, y hay sospechas de infección, es probable que te realicen una cesárea, pero esto depende de si el bebé es capaz de sobrevivir a una prematurez. Por lo tanto los médicos serán los que tomarán las decisiones adecuadas del caso.