La relación entre la madre, el padre y el recién nacido
La madre sólo por el hecho de haber llevado en su vientre durante nueve meses a una criatura ya debería ser considerada como diosa.
Y aún no siendo diosa, el regalo más hermoso que le pudieran dar, ya lo tiene en sus brazos cuando nace esa criatura que con sólo una mirada o una sonrisa te llena el alma y te llena de vida.
Madre sólo hay una, y tienen razón todos aquellos que lo dicen, qué haríamos sin nuestras madres y qué harían nuestros hijos sin nosotras.

Por eso es tan importante nuestro papel, ya tenemos un vínculo creado con nuestros pequeños desde mucho antes de que salieran a ver la luz del día, por tanto, ya sabiendo y siendo conscientes de este regalo, muchas veces el padre juega un papel secundario y se sienten fuera del núcleo familiar.
Ahí es donde entramos nosotras, mujeres y madres que a la vez comparten un vínculo con sus parejas, aunque la felicidad nos desborde, tenemos que aprender a delegar cuestiones en el hombre, que lo coja, que le cante, que le duerma, que le dé de comer si no le damos sólo el pecho, etc. no compartamos a nuestros hijos sólo para el cambio de pañales o para elegir qué educación darle.
Nosotras tenemos la suerte de poder traerles al mundo, de haber compartido durante 9 meses vivencias y sentimientos que sólo conocerá vuestro bebé y vosotras, una vez en el exterior, compartir vuestro maravilloso regalo desde que nace.
Conozco a muchos padres, que en momentos así, desearían poder ser mujer para sentir el don de la vida.
Imagen: Embarazo10