Desde que el bebé nace, la mejor alimentación que puede recibir es la leche materna, aquí te explicamos lo básico de la lactancia. La leche de la mamá además de tener todos los nutrientes que el bebé necesita para crecer sano y fuerte, también tiene elementos inmunizantes le pasa a través de la misma. Además, amamantar es mas cómodo para la madre, no hay que preparar la fórmula, ni esterilizar biberones, alimentar al bebé de noche es mucho mas práctico, no hay que levantarse para prepararla. Y sin duda es muchísimo mas económico. No se gasta absolutamente nada. También ayuda a la mama a recuperar su silueta y adelgazar los kilos que se han ganado durante el embarazo, y además ayuda en la salud futura de la mujer.
Sin embargo, no siempre es posible amamantar al bebé por distintas causas. Algunas mujeres presentan algunas dificultades para amamantar por determinadas condiciones de salud u otras causas personales. Si este es tu caso, no debes sentirte mal o culpable, las leches de fórmula también son muy buenas, y están hechas para suplir las necesidades nutricionales de los bebés. Aunque no pueden duplicar la composición química exacta de la leche materna, especialmente por sus células, hormonas y anticuerpos para combatir enfermedades, contienen hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales en forma similar a la leche materna. Hay madres que dan pecho pero en algún momento deben recurrir a la leche de fórmula. Dar el biberón también te permite transmitirle amor y ternura a tu bebé.
La leche de fórmula debe usarse durante el primer año de vida del bebé, ya que los pequeños no están preparados para tomar leche de vaca en los primeros 12 meses de vida. Luego del año se le puede dar al bebé leche completa, pero no se debe usar leches descremadas o reducidas en grasa, ya que no tienen las suficientes calorías y grasa que el bebé necesita. La leche de vaca sola no es una dieta apropiada para los bebés, ya que los riñones de los pequeños no esta apto todavía para tolerarla, por lo que puede causar en el futuro la no tolerancia a las proteínas de la leche.
Deberás tener una serie de precauciones a la hora de darle leche de fórmula.
Elegir la fórmula para tu bebé
Primeramente deberás consultar con el pediatra para que te aconseje qué tipo de fórmula elegir para tu bebé. Hay dos tipos básicos de leche de fórmula: la que está hecha en base a leche de vaca, y la hecha en base a semilla de soja. Puede suceder que los bebés no toleren y tengan alguna reacción alérgica a la hecha en base a leche de vaca, por lo que se te aconsejará que le des la hecha en base a soja.
Algunas fórmulas están fortificadas con hierro, otras tienen dosis muy bajas de hierro y otras directamente no contienen nada de este mineral.
Hay varias formas en las que viene presentado este producto:
- Lista para usar: Esta leche es la más cara pero no requiere ninguna preparación previa
- Líquida y concentrada: Es un poco mas barata que la anterior. Se mezcla la fórmula con agua en partes iguales.
- En polvo: Es la más barata. Se mezcla el polvo con agua
- De inicio: Para bebés entre los 0 y los 6 meses.
- De continuación: Entre los 6 y los 12 meses.
- Fórmula para bebés prematuros.
- Fórmula sin lactosa: Para pequeños entre los 0 y los 24 meses.
- Fórmula a base de proteína de soya: Para bebés alérgicos a la proteína de la leche.
- Fórmula hidrolizada: Para bebés con alergia.
- 6 a 8 tomas de fórmula por día durante el primer mes
- 5 a 6 tomas de fórmula por día de 1 a 3 meses
- 4 a 5 tomas de fórmula por día de 3 a 7 meses
- 3 a 4 tomas de fórmula por día de 7 a 9 meses



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