-    Escrito por canguro

Embarazo y deseo sexual

Durante el embarazo, el deseo sexual de la mujer puede desaparecer por completo o bien intensificarse en extremo, algo que también varía con los meses, de una mujer a otra, e incluso, entre un embarazo y el siguiente. La mujer debe considerar si desea mantener relaciones sexuales y si le parece “adecuado”. Su pareja debe comprender estas fluctuaciones en el deseo sexual de la mujer y que éstas no implican un rechazo emocional o sexual.

2319584255_0604cbfeb1.jpgEl aumento de ciertas hormonas durante el embarazo, sobre todo progesterona, junto con el aumento de flujo sanguíneo en la región pélvica puede intensificar de forma significativa el deseo en la mujer. Algunas afirman excitarse con más facilidad y experimentar orgasmos más placenteros. Pero existen factores que pueden mermar este deseo como son: las náuseas y el malestar, la fatiga, el disgusto por la nueva experiencia física, y la sensación de que embarazo y sexo no son compatibles.

Las mujeres que siguen manteniendo relaciones sexuales durante el embarazo suelen seguir dos pautas comunes de deseo sexual: una pérdida progresiva a medida que la gestación avanza; o una pérdida en el primer trimestre, recuperación en el segundo (cuando las náuseas desaparecen), y nuevamente un pérdida en el tercero al aumentar mucho el volumen y acercarse el momento del parto. Cada mujer debe decidir por sí misma, pero teniendo siempre en cuenta que todo lo que a la embarazada le moleste, puede ser perjudicial para el feto.

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