Según un nuevo estudio realizado sobre personas que atravesaron por abusos de carácter sexual durante su niñez, así como otro tipo de abusos de índole emocional, desde un nivel moderado a constante, tuvieron seis veces más probabilidades de tener riesgo a padecer síndrome de fatiga crónica (SFC), en comparación con otros que habían sufrido maltratos en la niñez.

El estudio fue llevado a cabo por un equipo de Emory University School of Medicine, en Atlanta, a cargo de la doctora Christine Heim, quienes descubrieron también que el nivel de Cortisol u hormona que el organismo utiliza para dar una respuesta saludable al estrés, era muy bajo, en estos individuos.
A la inversa el nivel de esta hormona anti-estrés era normal en aquellos que no habían atravesado por abusos en su infancia.
El Cortisol regula el metabolismo de la energía en el organismo, cuando los factores de estrés se hacen presentes y tratan de afectar al sistema inmune, por lo tanto tiene una relación directa para el control del estrés.
"Del estudio se deduce que para lograr un equilibrio orgánico, las experiencias traumáticas infantiles, representarían una interferencia en este equilibrio” agregó la doctora.
Los síntomas del SFC son cansancio que no se atenúa con el descanso natural y se incrementa con actividad física y mental, así como dolores articulares, musculares, problemas de memoria y falta de concentración, según la información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Los investigadores definen que los resultados remarcan la importancia de considerar al SFC como una enfermedad con raíces psicológicas y biológicas.
Via| Y.news.Archives of General Psychiatry.
Imagen: flickr



Comentarios: