En primer lugar diremos que la fiebre en los niños pequeños no es proporcional a la gravedad de la enfermedad. Un resfriado común o la exposición del bebé al sol pueden subir el termómetro hasta los cuarenta grados. Pero esto no significa que no tengamos que preocuparnos. Una fiebre alta, aunque no sea por algo grave, puede provocar convulsiones que sí deben atenderse urgentemente en un hospital.
Se habla de fiebre cuando el termómetro marca 37,5º Celsius o más durante la mañana, y 37,8ºC o más por la tarde. Las causas pueden ser diversas: el niño está muy abrigado en una estancia muy caliente o expuesto al sol; le están saliendo los dientes (en este caso no dura más de veinticuatro horas ni sube de 38º); una infección respiratoria, una enfermedad cutánea o la reacción a una vacuna, etc. Si la fiebre no se acompaña de otros síntomas y dura más de dos días, es necesario consultar al médico por la posibilidad de que se trate de una infección de orina, por ejemplo.
Pero cuando el niño tiene fiebre, ¿qué podemos hacer? Mientras nos cita el pediatra o acudimos a urgencias, podemos seguir estas medidas: comprobar que la temperatura ambiente no supera los 19º y mantener al niño con poca ropa y sin tapar; meter al niño diez minutos en un baño de agua ligeramente más fría que su temperatura corporal; ponerle una toalla mojada en agua fría en la frente, las sienes y las muñecas; ofrecerle continuamente agua, zumos, caldos, etc., pues el peligro de deshidratación por transpiración es elevado; no obligarle a comer, si tiene ganas, es un síntoma de mejoría, pero nunca forzarle a ingerir alimentos; si el médico ha recomendado ya algún antipirético, se puede administrar en las dosis prescritas y guardando las horas debidas entre toma y toma.
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Interesante artículo para aclarar el concepto de fiebre, bien focalizado en las medidas no farmacológicas para el descenso de la temperatura corporal (por ahí debería resaltarse aun más la importancia de no sumergir al niño en agua fría, antiguo concepto, que no solo mejora sino que empeora el cuadro)y la consulta oportuna frente a la continuidad de la fiebre por 48hs.
Una sugerencia:
se podrían suministrar algunas banderas rojas a tener en cuenta, frente a las cuales se deba concurrir inmediatamente al pediatra (ej: manchitas rojas en la piel, o sea petequias).
Gracias por usar y citar adecuadamente la imagen. Saludos. Diego A. Marino.