Escrito por Tendenzias

Dosis recomendada de Claritin para niños y bebés

Claritin es uno de esos medicamentos que sirven para aliviar los síntomas de resfriados y alergias. Sin embargo, como todos los fármacos, su uso debe estar sometido  un estricto control, sobre todo en el caso de los más pequeños. A continuación os hablamos sobre las propiedades del Claritin y las dosis recomendadas para niños y bebés.

Sobre el Claritin

El Claritin, o como se le denomina de forma genérica, loratadine, es un antihistamínico cuya función principal es aliviar de forma puntual los síntomas producidos por los resfriados o las alergias (principalmente estas últimas). Estos síntomas suelen ser estornudos, secreción nasal, mareos, náuseas, etc. El loratadine actúa bajando os niveles de histamina del cuerpo, lo que permite reducir los síntomas mencionados.

Por otro lado, el Claritin también se puede emplear para aliviar algunos problemas dermatológicos, como puede ser la urticaria o algunos problemas crónicos de piel. Una de sus principales ventajas sobre otros medicamentos similares como el Benadryl es que el Claritin o loratadine no tiene tanto efecto sedante y produce menos somnolencia. Por otro lado, su efecto también es más duradero, alcanzando las 24 horas.

El Claritin se emplea principalmente en adultos y, a decir, verdad, no está demostrado que cause mejoras palpables en los casos de resfriado común. Sin embargo, si algo puede preocupar a unos padres es la salud de su hijo, por lo que hoy nos vamos a centrar en el suministro de Claritin a niños y bebés. ¿Cuándo debe hacerse y cuáles son las dosis recomendadas?

Dosis recomendadas de Claritin en niños y bebés

Los resfriados o las alergias no hacen distinción de edad. Pueden aparecer en personas de todas las edades, sin discriminar a nadie, sobre todo en determinadas épocas del año. Los síntomas suelen ser también muy parecidos, por lo que mucha gente tiende a pensar que, si algo puede curar  un adulto, también servirá para los más pequeños (aunque sea en una dosis menor). Sin embargo, esta manera de pensar representa un riesgo para la salud del niño.

En primer lugar, hay que decir que antes de suministrar este tipo de medicamentos a un niños se debe consultar primeramente al pediatra o a nuestro médico de cabecera. La automedicación y el suministro de medicación sin receta en niños podría provocar una sobreexposición al fármaco, lo que puede acarrear problemas graves de salud.

Si hablamos del suministro de Claritin a niños y bebés, lo primero que hay que mencionar es que nunca se le debe dar este medicamento a un niño menor de dos años. Y si tiene menos de 6 años, sigue siendo fundamental consultar al médico antes de tomar ninguna decisión.

En cualquier caso, las dosis recomendadas varían dependiendo de la edad del niño y de la forma de tomarlas:

  • Líquido 5mg: media cucharadita para niños entre 2 y 6 años; 1 cucharadita para niños entre 6 y 12 años; 2 cucharaditas para mayores de 12 años. Se debe tomar una vez al día, preferentemente por la mañana.
  • Tabletas masticables 5 mg: no se recomienda su uso en niños menores de 6 años; 1 tableta para niños entre 6 y 12 años; 2 tabletas para mayores de 12 años. Se debe tomar una vez al día, preferentemente por la mañana.
  • Tabletas 10 mg: no se recomienda su uso en niños menores de 12 años. 1 tableta para mayores de 12 años. Se debe tomar una vez al día, preferentemente por la mañana.

No está demostrado que el uso de Claritin provoque efectos secundarios en el nonato durante el embarazo. Sin embargo, siempre es imprescindible comunicarle a nuestro médico, pediatra o ginecólogo, si estamos embarazadas o si estamos intentando quedarnos en estado, antes de iniciar un tratamiento con Claritin. Por otra parte, su uso está totalmente desaconsejado durante la lactancia, ya que el fármaco podría llegar al bebé a través de la leche materna.

A la hora de suministrar el Claritin al niño se debe tener en cuenta siempre las dosis recomendadas. Estamos hablando de cantidades muy pequeñas, por lo que cualquier pequeña variación podría tener efectos adversos. Por ello, es muy importante utilizar siempre la jeringa o el gotero que incorpora el medicamento, o en su defecto, utilizar una cuchara medidora. Lo que nunca se recomienda hacer es utilizar una cuchara normal y hacerlo “a ojo”, ya que no hace falta decir que no es un método fiable.

Las dosis nunca deben exceder, ni en tiempo ni en cantidad, las recomendadas por el médico, o podría producirse una sobreexposición al medicamento, lo que puede llegar a provocar incluso la muerte. En caso de que se nos haya olvidado darle al niño una dosis, podemos dársela inmediatamente siempre y cuando haya pasado poco tiempo de retraso. Si ya está próxima la siguiente toma, lo mejor es saltarse la actual y esperar a que llegue la próxima. Lo que no se debe hacer bajo ningún concepto es doblar las dosis para sustituir una toma perdida.

En el caso de tomar Claritin, lo más normal es que el médico nos recomiende la versión de Claritin para niños. En la propia página web de la marca podemos ver que hay tres versiones del medicamento, una en jarabe y dos en tabletas, que son recomendadas para niños. La de jarabe incluye sabor a uva para que a los niños les sea más fácil tomarla. Tal y como hemos dicho al principio, los propios envases del producto ya especifican que estos medicamentos solo deben ser tomados a partir de los dos años de edad.

Esto es el Claritin, un medicamento que puede ser de mucha ayuda contra los síntomas de las alergias estacionales, pero que se debe tomar con precauciones, sobre todo cuando se trata de niños.

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