¿Fomentas la obesidad en tus hijos?
La obesidad infantil está creciendo alarmantemente en medio mundo, y uno de cada cinco niños presenta sobrepeso. Muchos factores afectan al peso de los niños, incluida la genética, el nivel de actividad y bienestar emocional. La mayoría de los padres están concienciados de la importancia de la alimentación, pero muchos de ellos no se dan cuenta de que la manera de comportarse con sus hijos puede inducir a estos a la obesidad.
Los padres de hoy se esfuerzan en ser amables, y cariñosos con sus hijos, pero en ocasiones no practican lo que los americanos llaman “tough love”, literalmente, amor duro o firme, es decir, ser firme aunque agradable, no dar a los niños todos los caprichos que pidan, sino enseñarles que hay cosas que no se pueden conseguir sin que eso les lleve a un estado de frustración. Este estilo de educación en el que se deja al niño hacer siempre lo que quiera se conoce como “permisivo”. Y puede llevar a la obesidad infantil. Si eres uno de estos padres, presta atención a las recomendaciones que te hacemos desde Embarazo10, porque es importante para tu hijo:
La firmeza que debes introducir en la vida de tu familia será cálida y repleta de amor, pero efectiva, porque de otra manera no estás enseñando a tu hijo cómo manejar sus deseos y caprichos. En otras palabras, tu hijo no está aprendiendo a tolerar la idea de que la gente no haga siempre lo que él quiera. Y esto es muy importante.
Ya hemos comentado que este estilo de educación general de los padres influye en la posible obesidad de sus hijos, pero otros estilos también fomentan esta enfermedad. Ser demasiado autoritario con los más pequeños es otra forma de no actuar correctamente y puede determinar el comportamiento futuro de los niños. Tener expectativas demasiado altas en relación a los propios hijos es otra manera de educar, y en este caso, también puede repercutir en aspectos como la obesidad y los comportamientos sociales.
Así que, ¿cuál es el estilo más saludable de educación? Es algo denominado paternidad autoritativa (que no debe confundirse con autoritaria). En este tipo de educación los padres y las madres esperan de sus hijos que demuestren autocontrol, pero a la vez, sean amables y cariñosos hacia ellos. Este método es el único estilo de paternidad que no se asocia con cambios de peso extremos en los hijos, y ayuda a los niños a desarrollar la habilidad de manejar el autocontrol y la frustración, lo que favorece el desarrollo del comportamiento en muchos otros aspectos de su vida.
Muchos padres creen que pueden ser amigos de sus hijos y así evitar los conflictos entre ellos. Si es lo que piensas, recuerda que estarás haciendo un flaco favor a tus chicos. Los niños necesitan límites claros y se benefician de la enseñanza de cómo manejar sus deseos y caprichos. Cuando esos límites se dibujan dentro del amor paternal y la comprensión, se está ayudando a forjar una personalidad potencialmente buena del adulto en el que se convertirán y no sufrirán demasiado al ser capaces de manejar sus frustraciones de manera coherente.
El comportamiento alimentario tiene una gran carga emocional y contribuir a que tu hijo exprese con su propia voz sus sentimientos en cuanto a la comida: “No puedo comer más de esto” o “No debería haberme servido tanta comida”, le ayudarán a prevenir un sobrepeso en la vida adulta. La obesidad infantil se está convirtiendo en un serio problema, y ayudar a tu hijo a que sea feliz y sano por medio del establecimiento de límites dentro del cariño y del respeto, además de una completa información nutricional, son las bazas con las que jugamos los padres.
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Comentarios al artículo
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Fecha: May 12, 2008 at 3:03 pm
[…] Es decir, si la dieta es correcta y saludable, aunque genéticamente se esté predispuesto a la obesidad, se puede evitar sufrir el sobrepeso. Por el contrario, si a las ratas nacidas de madres con dieta […]









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