Explican la asociación entre tabaquismo durante el embarazo y muerte súbita del lactante
Un nuevo estudio arroja luz sobre la relación existente entre mujeres que fuman durante el embarazo (o son fumadoras pasivas) y aumento del síndrome de muerte súbita (SMSL) en sus hijos. Investigadores de
Lo que se ha hallado es que, a pesar de los muchos compuestos del humo del tabaco, hay uno, la nicotina, que tiene un impacto directo en la habilidad de ciertas células para detectar y responder a la deprivación de oxígeno. Cuando un bebé está tumbado boca abajo en la cuna, por ejemplo, suele presentar una reducción en el oxígeno y mueve la cabeza. Pero este mecanismo no funciona como debería en bebés expuestos a la nicotina durante el embarazo, lo quehace que, a pesar de no tener suficiente oxígeno, no se muevan.
La investigación explica el papel crítico que las catecolaminas (un grupo de hormonas procedentes de las glándulas adrenales) juegan en la transición del bebé desde el útero al mundo exterior. Durante el parto, el niño está expuesto a una concentración baja de oxígeno, lo que hace que las glándulas adrenales segreguen catecolaminas, entre ellas, adrenalina. Son estas catecolaminas las que inducen a los pulmones del niño a reabsorber el fluido para realizar su primera respiración, y ayudan al corazón a bombear con más eficiencia. Los primeros meses de vida del bebé, las glándulas adrenales siguen actuando como sensores de oxígeno, ayudando al niño a la respuesta respiratoria durante periodos de apnea o asfixia. Pero la habilidad para segregar catecolaminas en esos momentos se ve reducida por la exposición fetal a la nicotina.
Vía: ScienceDaily
Imagen: Flickr
Artículos relacionados
Juguetes inseguros
Algunos distribuidores de juguetes, junto con el Ministerio de Sanidad, están poniendo énfasis actualmente en evitar la inseguridad de algunos juguetes que se pueden encontrar en las tiendas y que proceden del mercado chino. Los peligros son, entre otros, las pequeñas piezas magnéticas que pueden desprenderse, tragarse y causar serios problemas, como perforaciones intestinales, infecciones, obstrucciones, etc. que pueden ser fatales.
Uno de los grandes problemas de este tipo de juguetes es que se venden para niños menores de tres años, una franja de edad en la que lo que les gusta es apretar y estrujar los juguetes, además de chuparlos y morderlos, lo que aumenta el peligro de tragar las piezas. Uno de los casos más graves le podría haber ocurrió a un niño de 18 meses que se metió en la boca una pieza magnética, pero no se la tragó, lo que salvó sin duda, su vida. En otro de estos incidentes sobre los que tratamos de avisar un pequeño de 3 años necesitó tratamiento médico para retirar una pieza magnética de su cavidad nasal.
La cifra que se arroja en algunos países sobre el número de juguetes inseguros es de alrededor de dos millones de unidades. Un ejemplo de ello es que la compañía americana Mega Brands retiró en marzo de 2006, 3,8 millones de sets de construcciones magnéticas llamados Magnetix, porque un niño murió y otros cuatro sufrieron daños muy serios tras tragarse piezas magnéticas pertenecientes a los juguetes. Un año más tarde, en abril del 2007, la retirada se hizo extensiva a otros cuatro millones de juguetes magnéticos.
Artículos relacionados
Embarazo adolescente
En muchas partes del mundo se tiende a tener hijos a edades cada vez más avanzadas, sin embargo, en otras regiones, o cuando no se toman las medidas oportunas, el embarazo llega a una edad tan temprana que la madre ve a su hijo como un juguete en vez de cómo una personita que la necesita a todas horas. Una mujer que se queda embarazada en la adolescencia tiene más riesgo de presentar problemas de salud que una mujer de más de veinte años. Entre ellos se cuentan la anemia, la preeclampsia, partos prematuros, bebés de poco peso al nacer, depresión postparto y mortalidad materna o fetal.
Los problemas en el embarazo adolescente pueden estar ligados a la inmadurez física de la madre y otros mecanismos biológicos. También hay quien cree que los embarazos en la adolescencia pueden afectar a la salud posterior de la madre. Las mujeres jóvenes pueden tener más hijos, lo que aumenta el riesgo de padecer obesidad en la edad adulta y riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión. Las madres jóvenes pueden tener más adelante problemas hormonales.
Algunos factores sociales como la pobreza, el aislamiento y la falta de apoyo a la madre pueden tener un impacto significativo en los embarazos de las adolescentes. Estos factores pueden desencadenar depresión postnatal o problemas físicos relacionados con el estrés durante y después del embarazo.
Imagen: Flickr
Artículos relacionados
Cáncer de mama y embarazo
Hacer frente a un diagnóstico de cáncer de mama es duro, pero si además la paciente está embarazada, puede llegar a ser devastador para ella y toda su familia. Una de las primeras preguntas suele ser ¿la quimioterapia afectará al bebé? Las nuevas investigaciones pueden ayudar a resolver esta cuestión, lo que fomentará la confianza de la paciente y la comunicación con su médico será más fluida y exitosa.
En Alemania se ha llevado a cabo un estudio con 122 embarazadas a las que se les había diagnosticado cáncer de mama. Los investigadores concluyeron que las pacientes embarazadas pueden ser tratadas con las mismas dosis que las que no están embarazadas, aclarando que hay muy pocas evidencias de daño fetal en sus futuros hijos. Precisamente estas conclusiones implican la posibilidad de luchar activamente contra el cáncer de mama desde el embarazo, lo que augura mejor calidad de vida de la paciente y mayor tasa de supervivencia que si se le trata con dosis inferiores a las normales por miedo a dañar al feto.
En el estudio se dividió a las mujeres en varios grupos: el 33% de ellas se trató únicamente con cirugía, el 43% con cirugía y quimioterapia, el 5,4% sólo con quimioterapia y el 2,7% restante no obtuvo tratamiento alguno. Los problemas de salud de los niños durante su primer mes de vida tras el nacimiento fueron relativamente pequeños entre los hijos nacidos de madres que habían sido tratadas con quimioterapia. El seguimiento de las pacientes se continuó durante cinco años, y los niños no mostraron más que pequeñas evidencias de retraso en el desarrollo o el aprendizaje.
La Sociedad Americana del Cáncer estima que anualmente se diagnostican unos 3000 casos de cáncer de mama en el embarazo, sólo en los EEUU, y la probabilidad aumenta cuando el embarazo llega a partir de los 35 años de edad. La peor etapa es la del primer trimestre, porque es cuando se forman los órganos vitales y el riesgo de producir malformaciones es más alto. La tasa de defectos cuando la quimioterapia se aplica en los primeros tres meses es del 20%, sin embargo, baja hasta el 1,3% cuando se hace en el segundo o tercer trimestre.
Artículos relacionados
La ingesta de pescado en el embarazo aumenta la capacidad cognitiva del niño
Los preescolares cuyas madres comieron pescado bajo en mercurio durante el embarazo pueden tener mentes más despiertas que sus compañeros, según un estudio que acaba de ser publicado. Los investigadores encontraron que entre 341 niños y niñas de 3 años de edad, aquellos cuyas madres habían ingerido más de dos raciones de pescado a la semana durante el embarazo, generalmente tuvieron mejores puntuaciones en pruebas de desarrollo verbal, visual y motor.
Por otra parte, las puntuaciones entre los niños cuyas madres habían ingerido cantidades de mercurio relativamente altas, fueron más bajas que la media. Y las madres que comieron pescado regularmente eran más propensas a tener los niveles de este metal pesado más altos que aquellas otras que no tomaron el alimento.
Las recomendaciones para el consumo de pescado en el embarazo deben tener en cuenta los beneficios nutricionales de este alimento y también los potenciales peligros de la exposición al mercurio. Los pescados azules (más grasos que los blancos) tales como el atún, el salmón y las sardinas, contienen ácidos grasos omega-3, que son importantes en el desarrollo del cerebro del feto. El problema es que estos pescados grasos contienen más mercurio que los blancos, porque este metal se acumula en la grasa del cuerpo de los peces. El mercurio es tóxico para las células cerebrales, particularmente en la etapa fetal y los primeros años de vida.
Debido a esto las mujeres embarazadas son advertidas de la necesidad de evitar ciertos pescados como el tiburón, el pez espada y la caballa. Estos peces tienen cantidades particularmente altas de mercurio porque se alimentan de otros peces (el mercurio se bio acumula) y tienen una vida relativamente larga.
Artículos relacionados
Articulos anteriores
Bienvenido a Embarazo10
embarazo10.com es el blog donde intentaremos resolver todas las dudas que tengas acerca del embarazo, intentaremos descubrir el sexo de tu bebé y nos pondremos en contacto con otras embarazadas para compartir experiencias








Últimos comentarios